Ciudad de Cusco: qué ver en un city tour por la capital inca

Ciudad de Cusco: qué ver en un city tour por la capital inca

La ciudad de Cusco es uno de los destinos turísticos más importantes de Sudamérica. Está ubicada a 3.399 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera de los Andes peruanos, y su trazado urbano es un testimonio vivo del sincretismo cultural. Las casonas coloniales españolas y los templos católicos fueron construidos sobre los cimientos de los antiguos palacios precolombinos. Por eso fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

Si te preguntas qué hacer en la ciudad de Cusco durante tus primeros días, debes saber que el casco histórico es sede del patrimonio arquitectónico, mercados tradicionales y museos. Los sitios arqueológicos están preservados en las afueras de la ciudad.

En este artículo vas a encontrar qué ver en Cusco ciudad a pie, con traslados, o la opción que elijas. Exploraremos desde la Plaza de Armas hasta el barrio artesanal de San Blas. Además, explicaremos cómo resolver el transporte y el acceso a los yacimientos arqueológicos mediante excursiones organizadas.

Así, tu visita a la antigua capital de los incas va a funcionar con el contexto histórico necesario. Y si quieres completar tu itinerario con las mejores cosas para hacer en Cusco, consulta por nuestros tours y excursiones.

El centro histórico: el corazón del imperio

El punto de partida ideal para explorar la ciudad imperial de Cusco es la Plaza de Armas. En tiempos prehispánicos, esta explanada era conocida como Huacaypata y funcionaba como el centro administrativo y religioso de todo el imperio. Hoy es el lugar de encuentro para locales y extranjeros, y la base para los recorridos guiados por la ciudad.

Comprender cuándo se fundó la ciudad de Cusco es complejo, ya que la ocupación del valle se remonta a miles de años, pero alcanzó su máximo esplendor en el siglo XV bajo el mandato del Inca Pachacútec, quien la rediseñó con la forma de un puma.

Tras la llegada de los españoles en 1533, el perímetro de la plaza fue modificado drásticamente. Las antiguas canchas (palacios incas) fueron desmanteladas para utilizar sus piedras en la construcción de los edificios que hoy dominan la visual: la Catedral y la Iglesia de la Compañía de Jesús. Ingresar a la Catedral es fundamental para observar las pinturas de la Escuela Cusqueña, un movimiento artístico de pintores indígenas que reinterpretaron las figuras católicas incorporando elementos andinos. Una de las piezas más valoradas es la representación de cuy asado en el cuadro de la Última Cena.

Coricancha y la arquitectura incaica

A solo cuatro cuadras al sureste de la Plaza de Armas, caminando por la Avenida El Sol o el callejón de Loreto, se llega al Coricancha o Templo del Sol. Este fue el recinto religioso más sagrado de la ciudad de Cusco durante el imperio inca. Según los cronistas españoles, sus muros interiores estaban recubiertos con láminas de oro macizo que reflejaban la luz solar.

Sobre las estructuras líticas del Coricancha, la orden de los dominicos construyó el actual Convento de Santo Domingo. La visita a este complejo sirve para comprender la superioridad de la ingeniería incaica: mientras los arcos y bóvedas coloniales colapsaron durante los grandes terremotos de 1650 y 1950, los muros incas curvos de roca andesita, ensamblados sin ningún tipo de argamasa, permanecieron intactos.

Desde el Coricancha, el recorrido peatonal continúa hacia el norte por la calle Hatun Rumiyoc, a 300 metros de distancia. Esta peatonal empedrada está flanqueada por los muros del antiguo palacio del Inca Roca. En este muro se encuentra la famosa Piedra de los 12 Ángulos. Este bloque de diorita es el ejemplo máximo de la precisión arquitectónica prehispánica, ya que encaja de forma tan exacta con las rocas circundantes, que ni siquiera de puede insertar una hoja de papel entre las juntas.

El barrio de San Blas: arte y tradición

Continuando el ascenso desde la calle Hatun Rumiyoc se ingresa al barrio de San Blas, históricamente conocido como el "barrio de los artesanos". Este sector se caracteriza por sus calles estrechas, escalinatas peatonales y casonas de adobe pintadas de blanco con balcones de madera tallada pintados de azul.

La plazoleta principal de San Blas se encuentra a unos 600 metros de la Plaza de Armas. En su centro se alza la Iglesia de San Blas, que alberga un púlpito de madera de cedro tallado en una sola pieza, considerado una obra maestra del arte colonial sudamericano.

Veamos qué hay alrededor.

Talleres artesanales y platería

La actividad principal al visitar San Blas es recorrer los talleres familiares que se agrupan en las calles Carmen Alto y Tandapata. Desde la época colonial, estas familias se han dedicado a la imaginería religiosa (talla de santos en madera con cuellos alargados, típicos del estilo cusqueño), la cerámica y la pintura. Por eso es el lugar perfecto para llevarse recuerdos de calidad.

Los talleres de San Blas permiten observar a los orfebres trabajando la plata en tiempo real. Es común verlos creando joyas inspiradas en la trilogía andina: el cóndor, el puma y la serpiente, y la cruz andina o chacana. Asimismo, las tiendas de textiles ofrecen prendas auténticas de fibra de baby alpaca a mejor precio y de mayor calidad que en los mercados más turísticos.

Gastronomía y vida local: el Mercado de San Pedro

Para conocer la rutina diaria de los residentes y explorar los insumos de la gastronomía peruana, hay que ir hacia el oeste de la Plaza de Armas. A unos 800 metros por la calle Santa Clara, cruzando el Arco de Santa Clara, se llega al Mercado Central de San Pedro.

Este recinto techado fue diseñado a principios del siglo XX por el ingeniero francés Gustave Eiffel, y es el centro de abastecimiento más grande de la ciudad. El mercado está organizado por secciones: pasillos dedicados a la venta de variedades de papas nativas, sectores de frutas amazónicas como el aguaymanto y la chirimoya, puestos de venta de panes tradicionales de gran tamaño y áreas donde se consiguen hierbas medicinales, hojas de coca e inciensos utilizados en rituales chamánicos.

Una parada en el Mercado de San Pedro es el momento perfecto para almorzar platos locales a precios económicos. Destacan la sopa de gallina, el lomo saltado y los jugos naturales preparados en el momento.

Cómo elegir el mejor city tour en Cusco

Recorrer el centro histórico a pie demanda un día completo y buen estado físico. Por su parte, los yacimientos arqueológicos de la ciudad no se encuentran en el radio céntrico, sino en las colinas que dominan el valle por el norte. Para llegar a ellos hay que recorrer varios kilómetros de distancia y ascender a más de 3.700 metros.

Por eso, el mejor city tour en Cusco será el que te permita conocer el casco histórico y llegar a alguna de las antiguas sedes de poder político, militar y religioso del imperio.

Las excursiones con traslados y accesos incluidos son la mejor opción para conocer el casco histórico y los complejos arqueológicos en una sola tarde. Estos servicios evitan tener que lidiar con la contratación de taxis o el transporte público, pero además incluyen guias locales especializados.

Veamos las mejores opciones para ir desde el centro histórico a las maravillas ancestrales de Cusco.

City Tour y visita a Sacsayhuamán en un día

La excursión City Tour y Ruinas Cercanas de Cusco es ideal para cualquier viajero que llega a la ciudad. Este recorrido de medio día comienza con la visita guiada a la Catedral en la Plaza de Armas y al templo del Coricancha. Posteriormente, el transporte privado asciende por la montaña hacia las cuatro zonas arqueológicas periféricas.

La primera parada es la fortaleza ceremonial Sacsayhuamán, ubicada a 2 kilómetros del centro y famosa por sus murallas en zigzag construidas con bloques de piedra caliza que superan las 100 toneladas de peso.

El itinerario continúa hacia Qenqo, un centro de adoración subterráneo tallado en roca sólida, la antigua fortaleza militar Puca Pucara, y Tambomachay, el templo dedicado al culto del agua, con acueductos y cascadas que continúan fluyendo. Esta excursión garantiza que un guía oficial certifique los datos históricos y las teorías arqueológicas de cada emplazamiento.

Combinación clásica: City Tour y Machu Picchu

Si vas a estar pocos días en Cusco y tu idea es resolver las visitas obligatorias en un solo plan, el programa City Tour y Machu Picchu organiza las dos experiencias principales en días consecutivos. Es la alternativa perfecta para asegurar todos los traslados e ingresos en temporada alta sin gestionar cada tramo por separado.

El primer día se destina al circuito urbano y arqueológico: el Coricancha y el complejo de Sacsayhuamán. El segundo día se dedica por completo a Machu Picchu: incluye los traslados desde el hotel en Cusco hasta la estación de tren en Ollantaytambo, los boletos de tren hacia Aguas Calientes, los tickets de los autobuses de subida a la ciudadela y el ingreso al santuario histórico de Machu Picchu con una visita guiada de dos horas.

City tour por Cusco en bicicleta

La excursión City Tour en bicicleta de montaña combina el turismo cultural con la actividad física. A diferencia del recorrido tradicional en autobús, este paseo aprovecha los desniveles de las colinas circundantes. La aventura comienza en las afueras de la ciudad, descendiendo a través de antiguos senderos de tierra y caminos secundarios que conectan los yacimientos arqueológicos menos visitados.

La ruta finaliza adentrándose en el denso tráfico del casco histórico. En esta etapa se pedalea a través de los callejones empedrados y las plazas, logrando una inmersión absoluta en el ritmo urbano de la antigua capital imperial.